Mancomunidad Intermunicipal del Alto Palancia
El Alto Palancia: La Fuerza de la Unión, el Latido de una Comarca.
En el corazón de la Comunidad Valenciana, allí donde las sierras de Espadán y Calderona se estrechan en un abrazo eterno, fluye mucho más que las aguas de nuestro río Palancia. Fluye una historia compartida, una identidad arraigada en la tierra y, sobre todo, una voluntad inquebrantable de futuro. En este escenario nace y cobra sentido la Mancomunidad del Alto Palancia. Más que una institución, un compromiso común
Más que una institución, un compromiso común
La Mancomunidad no es simplemente una estructura administrativa o una sede en Soneja; es el punto de encuentro de nuestros 28 municipios. Es el reconocimiento de que, aunque cada uno de nuestros pueblos, desde el más pequeño al más poblado, tiene su propia alma y sus propias tradiciones, nuestros desafíos y nuestros sueños son compartidos.
En un mundo que a veces parece olvidar el valor de lo rural, la Mancomunidad se alza como el escudo y el motor de nuestra comarca. Es la herramienta que nos permite ser más fuertes, más eficientes y más visibles. Es la prueba de que la colaboración supera a la competencia, y de que la unión es la única vía para garantizar que el Alto Palancia siga siendo un lugar lleno de vida, oportunidades y bienestar.
Los pilares que nos vertebran
La labor de la Mancomunidad es el hilo invisible que teje la red de seguridad y progreso de nuestra comarca:
- La Justicia Social e Igualdad: A través de sus servicios sociales, la Mancomunidad llega donde el individuo no puede, cuidando de nuestros mayores y apoyando a nuestras familias. Trabajamos por una comarca diversa e inclusiva, donde cada ciudadano, sin importar su origen, encuentre su lugar y su voz.
- El Impulso Económico: Con el Pacto por el Empleo y Desarrollo Local, se siembran las semillas del emprendimiento, apoyando a nuestros comercios y agricultores, demostrando que desde el interior se puede innovar y mirar al mundo.
- La Igualdad y la Convivencia: Trabajando por una comarca diversa, inclusiva y moderna, donde cada ciudadano, sin importar su origen o condición, encuentre su lugar y su voz.
- Juventud: Nuestro departamento de juventud es el puente hacia el futuro. Apostamos por el talento joven, ofreciendo espacios de participación, ocio educativo y formación para que las nuevas generaciones no solo hereden la comarca, sino que la transformen y decidan quedarse en ella.
Un patrimonio que se saborea y se respira
Nuestra herencia no solo está en los libros, sino en la tierra que pisamos y en los productos que nos dan identidad. Proteger nuestro patrimonio cultural es proteger nuestra memoria: desde los núcleos históricos de piedra hasta los vestigios que hablan de siglos de convivencia.
- Sostenibilidad y Naturaleza: El Alto Palancia es un referente de respeto al medio ambiente. La gestión de nuestro entorno busca el equilibrio entre el progreso y la conservación de nuestros parajes naturales, promoviendo un turismo sostenible que valore el silencio de nuestras montañas y la pureza de nuestro aire.
Los Alcornoques y el Aceite: Somos guardianes de paisajes únicos. Los bosques de alcornoques de la Sierra de Espadán, con su corcho ancestral, y nuestros olivos milenarios de la variedad Serrana de Espadán, son el símbolo de nuestra resistencia. Nuestro aceite de oliva es el oro líquido que nos define en cada mesa. - Trufa y Gastronomía: Bajo nuestra tierra se esconde el diamante negro: la trufa. Junto a una gastronomía de raíz que celebra la olla segorbina, los embutidos artesanales y los dulces tradicionales, el Alto Palancia ofrece un viaje sensorial inigualable que combina tradición y vanguardia.
Conectados por la tierra, unidos por la gestión
Conocer la Mancomunidad es conocer los recursos que tienes a tu alcance: es saber que hay un equipo de profesionales trabajando por tu empleo, por tu salud social, por la cultura de tus hijos y por la sostenibilidad de tu entorno.
La Mancomunidad es el recordatorio diario de que el Alto Palancia no es una suma de puntos en un mapa, sino un organismo vivo. Un territorio que respira al unísono, que se enorgullece de su aceite, de su agua y de su gente, y que ha decidido caminar de la mano para que el eco de nuestras montañas se escuche con fuerza en todas partes. Porque cuando conectamos personas, estamos conectando ideas. Y cuando conectamos pueblos, estamos construyendo una comarca imparable.
Alto Palancia: Nuestra tierra, nuestra unión, nuestro futuro.